viernes, 2 de marzo de 2012

Algo diferente

Unas palabras murieron cerca de la orilla del pensamiento, ni siquiera tuvieron más descendencia. Demasiado cuerdas y estereotípicas. Por eso mi mente se puso en modo fuera de cobertura, quería descubrir algo más que la monocromía que desprendía un presente lleno de caras enfadosas.
Abandoné todo tipo de tanques y rifles que pretendían combatir contra una vida perfumada con olor rancia, para saborear el olor de cada derrota, la humedad de cada lágrima reprimida y la alegría que desprende cada enseñanza.
Redescubrí la escuela sin apuntes, la sabiduría de las experiencias o lo que se denomina la escuela de la vida, tan  incomprensible para los ojos que ahora intentan comprender mi forma de funcionar. La forma de caminar patas arriba intentando que caiga de mis bolsillos la cohibición que enmascara la persona.


miércoles, 29 de febrero de 2012

A nos actes manqués.

Coqueteo delante del espejo como si fuera tu mirada la que se detiene a prestarme algo de atención, como si tu y yo tuviéramos todos los colores del cielo en una botella o como si tuviéramos la receta para convertir algo tan efímero en inmortal.
Paseo cerca de la brisa del mar, esperándote aparecer tras mi sombra con las reglas del juego que perdimos. Cambio de piel cada vez que me conoces para sorprender al destino y así no sea capaz de repetirme que no me dejé la piel en ello. 
Vivo perfumando todas las mañanas para evitar pasar desapercibida por tu lado, odiando que no te quedes conmigo cada vez que me juego la vida en ser aquello que escondo al fondo de un precipicio. 
Por eso ahora hago una reivindicación de todo lo que no hice , de todo aquello que no escribí en una botella cuando me pediste explicaciones. Y muy posiblemente del turno que no llega y queda para siempre olvidado en la sala de espera.


miércoles, 15 de febrero de 2012

Guerra fría

El frío no me asusta, la guerra con la que amenazan tus ojos y tu hipocresía es solo la respuesta que buscaba desde hace tiempo. No tiemblo cuando tu calada acaricia el aire que respiro, porque el silencio a veces puede ser un aliado, un plan perfecto para respirar.
Se que no vas a retirar tus fusiles, pero la muerte no me atemoriza.
El hielo entre mis pestañas no paraliza el tintineo que invade mi corazón, porque guardé latidos de repuesto entre la tinta de mis letras cuando tú bailabas tangos alemanes.
Al borde de tu nariz, navegan pateras llenas de miedo que revelan un naufragio pronto, una pérdida de descontrol que no acoquina a las guerras frías .

domingo, 12 de febrero de 2012

Futuro de indicativo

Guardaré cada una de las letras de tu nombre junto a mi almohada .
Ocultaré mi rostro entre la bruma del mar para que nunca sea descubierta la intensidad con la que brilla tu ausencia , en las noches de invierno.
Negaré que aún pienso en tí y seguiré casándome de farol cada anochecer para luego marchar rasgando mi vestido blanco, recordando todo lo que fuimos un veintiséis de febrero.
Llenaré mi maleta de miedos ajenos para hacer más largos los viajes que llevan a un lavadero en el que me besabas.
Odiaré tu cara de desconocido, con tanta fuerza que desfallecerán las palabras que retumban en mis entrañas.
Pero seguiré conjugando en futuro de indicativo para esquivar el dolor que produce tu olvido.