sábado, 24 de mayo de 2014

Ayer

Ahora que hablamos del tiempo, que contamos los años con los dedos es más fácil pronunciarte. Imaginarte donde tantas veces te cogí la mano no duele ahora que el pasado no es más que un susurro. Suponerte en los humbrales del destino con paso incierto ya no me asusta. Ahora que no tengo nada que sepa a añejo.

Lo efímero de tenerte

Escribo para sentirte más cerca, para que pasen las horas y retenerte en las letras.
Miro en los espejos por si a caso se vislumbra tu reflejo, pero la realidad no desaparece,
O más bien eres tu el que no aparece.
Y corro y busco entre los motores el rugido de tu voz , pero te desapareces.
Mis palabras hablan de ti, el viento me sabe a ti pero las horas se vuelven desfavorables.
El tiempo de los dos deja de ser eterno para ser solamente una ínfima parte de lo que te quiero.
Entonces me arroya tu ausencia y me doy a lo prohibido
y buscarte en la cárcel de los suspiros que llenan las horas muertas.



jueves, 12 de septiembre de 2013


Me asusta el frio de tus ojos en los escaparates, siento que estás expectante a cada movimiento de mi anatomía. Pretendes buscarme pero ya hace tiempo que dejé de estar perdida.
Terminó la soledad des del momento que cerraste nuestra puerta, recuerdo que abrí la ventana para dejar marchar cada grito y reproche falto de amor . Des de aquel instante tus palabras dejaron de resonar en mí como bofetadas ardientes de odio.
Deja que vuelva a ser esa niña que es más mía que tuya, que no llora sino que ríe, que es noche y día … Mata si quieres el hastío de mi piel, mata todos nuestros besos, quema nuestras promesas que son más dueñas del viento que de nuestro pronombre.
Si quieres marchita tu primavera, pero deja el olor a hierba buena en mi piel .

Aleja tu maldad, deja de ser el vinagre sobre mis heridas que ya para eso me las lamo yo.

domingo, 21 de abril de 2013

Ímpetu


Deja que la suerte de los necios llegue a tiempo,
que mis miedos no sean más que habladurías.
No pidas todo aquello que no tengo,
no puedo ser tu sonrisa eterna ni aunque quiera.
Hoy te hablaré sobre el olor de las palabras y
seré algo más que un recuerdo de sábado tarde.
Te arrancaré esta noche las ganas de dormir,
leeré las ganas de tu piel y cruzaré desiertos de caricias.
No seré más aquella inocencia que te besaba la boca,
porque revolveré tus ideas y revolucionaré tus dogmas.
Seré el movimiento acelerado de tus caderas,
el ímpetu de vivir sin medidas,
la "petite mort"de la que hablaban los poetas.