jueves, 12 de enero de 2012

Alguien dijo que debía marchar del país de nunca jamás, que peter pan ya tenía barba y campanilla faja. Un sabio bailó conmigo el vals de las estaciones, mientras un gato me desgarraba el vestido.
El reloj dejó de ser indiferente para advertirme que empezaban las obligaciones y los documentos.
Ni siquiera mi reflejo preguntó mi opinión, simplemente el tiempo decidió que era momento de crecer. Esperó dieciocho años para sacarme a bailar con los brazos de la vida, en un baile de mascaras y futuros inciertos.
El disparo anunció que empezaban los cambios, las ganas de hablar y los planes patas arriba. Era el momento de las equivocaciones sin equación y el derrumbamiento de seguridades. Ahora empiezan los guiones sin dueño y mi foto en el calendario.

miércoles, 11 de enero de 2012

pactos con el pasado

Todos los días la misma rutina, el sol salía y se ponía, cuando llovía se mojaba y al saltar caía.
Todo era distinto que al ayer. El mañana era de esperar que no ardiera, sin embargo cada mañana esperaba sacar el mechero para fumarse el tiempo a su salud.
Ya no tenía ganas de esperar ni correr, de coser su boca y romper el silencio. Simplemente esperaba de tarde en tarde en el burdel de la suerte.
Cambiaba días por lunas y pintaba cruces en el calendario. Renunció a su tiempo para vivir en el retrovisor de un coche sin frenos.
Rompió el pacto con su reloj de arena anunciando campanas de boda con el pasado, pero nunca nadie le dijo de qué color era el brillo de la ausencia, nunca se bañó en la misma playa que le hablaba su recuerdo.

lunes, 2 de enero de 2012

Vestía las mañanas de farol y enmudecían los desayunos entre sorbos de café. 
Besaba en francés a todo aquel que supiera templar su guitarra para más tarde recoger el carmín y marchar sin dejar nada más que el recuerdo en tonos magenta.
Evitaba las exigencias de los pasaportes firmando con pétalos de viento y regusto salado, era su forma de crear una brisa irracional que empañara los ojos de emociones frías. 
Ella era alguien que se vestía y desvestía con los segundos y le gustaba descubrirse entre caminos y zapatos desgastados. Renunció a nunca jamás para ser quien ella realmente quería ser, lejos de convencionalismos y pactos inútiles con un pasado que no existía.
Por eso rompió con las gafas de sol que ocultaban la chispa que desprendían sus pupilas y aquellos contratos que juraban silencios e hipocresías. 

martes, 6 de diciembre de 2011

El llenç

- Quan te parlo i l'esguard se t'esgarria
i escoltes i em mig rius, però no em sents;
quan, fugint de prop meu, se'n va fent via
el teu esprit al bell atzar dels vents,(J. Maragall)
Vaig marxar,
entre la remor de les onades
i els teus silencis.
Aquella nit en que deies
que pintaves l’infinit,
vaig deixar-te l’empremta
sobre el teu llenç.
Volia parlar-te dels indrets
Que amaguen els plecs dels teus llavis,
O del color dels teus ulls
Que no coneixen de paletes policromades.
Enlloc d’això, vaig marxar
Amb la llum del far,
Més enllà de l’última horabaixa…
Cap l’última contrada aparent.
Quan vas adonar-te’n
Vàreu cercar-me entre la foscor,
Entre les gavines i els draps.
Vares creure que era morta,
Però mai vas copsar
Que m’amagava en el teu pinzell
I rere cada traç d’aquell horitzó que pintaves.