miércoles, 9 de noviembre de 2011

Se cerró la puerta con cierto desaire, mientras las luces de ciudad enfocaban la tristeza que dibujaba mi cara.
Me quedé sola en una trinchera llena de promesas que no llegaron a ser nada. Decidí marchar para evitar cualquier rendición de alguien vencido y la autocompasión que llega después de cada lágrima.
Si hoy me pongo a buscar ya no queda nada de la persona del veintiséis de febrero, ni de la marca de tequila que me besaba la boca.
Así que apagué la luz de la clase donde me saqué el doctorado de besos y cicatrices entre las piernas y recogí los libros que ya no cuentan nada de cuerpos desnudos comiéndose a besos.
Y Aunque siento decir que no espero ningún regreso y que la indiferencia me da miedo, he aprendido a quererme algo sin piropos de albañil. Pensándolo después, sonrío más a menudo sin pedir perdón por las palabras que piensan mis labios.


lunes, 31 de octubre de 2011

Viaje hacia la libertad

La impoténcia de sentirse culpable, le removía sus ser .El dolor de cada sentencia apagaba su llama, por eso, harto de ser cautivo de las opiniones se desprendió de todo  juez y palabrería barata falta de sentido.
Decidió emprender un viaje hacia su libertad, lejos de enemigos conocidos y notarios empedernidos. Sucumbió al encanto del cambio, para más tarde despertar i empezar a caminar.
Tiró por el retrete aquellas falsas espectativas que limitaban su alma, esperando ser como dice la canción: un perfecto imperfecto.
No buscaba la aprovación de aquellos espectadores que lo miraban con malos ojos, ni la aprobación de aquel cliché: "mantén los pies en el suelo".
Solamente buscaba aquella seguridad y confianza que amenazó con marchar hacía almenos tres años.

jueves, 27 de octubre de 2011

Aún te recuerdo


Ya no encuentro la forma de viajar hasta tus ciudades ni de escuchar aquellos cuentos de antaño para dormir.
No recuerdo la última vez que te vi cortando rosas ni el último invierno entre tus brazos. Ni tampoco recuerdo las aldabas que llamamos para más tarde echar a correr y reír a la vez.
Últimamente tus labios restan mudos  y la ausencia se ha instalado en la persona que ya no eres.
Tu memoria se fue, olvidaste las letras de mi nombre y mi persona. Por eso aunque hoy me ves sólo soy una extraña, una cara poco conocida que intenta penetrar en esa mirada perdida. Ni tan siquiera puedes ver el rastro de mi estela en tu piel, ni tu nombre tatuado en mi llanto.
Me duele verte deambulando con pasos inciertos, que se alejan y dicen adiós. Duele admitir que no formo parte del tiempo que te queda. 

domingo, 23 de octubre de 2011

Un mensaje lleno de rabia.

Reescribí mi existencia para así olvidar mi percepción de la realidad. Pero al mirar esa cara de idiota del espejo, rompí a llorar.
¡He perdido mi parte! -empecé a gritar- ¡Esa no soy yo!. Y una voz me dijo -Bienvenida a la cruda realidad, Bienvenida a tu realidad-.
Me enfadé con el reloj y grité -devuélveme mi tiempo- y éste me contestó con un sórdido-TIC TAC- .
Y allí en aquel instante de tiempo estaba yo , escondida. Lejos de caras demasiado cuerdas y conocidas que pudieran divisar mi rabia a ser la desconocida del espejo.