lunes, 2 de abril de 2012

Danzas del mañana.


Después del final, vinieron las lágrimas, las ganas de volver atrás y el miedo a perder el norte. Los recuerdos se volvieron tan fríos que el infierno se convirtió en un lugar agradable incluso.
Tropezar fue una forma de vida , las travesuras definieron el carácter y los planes patas arriba simplemente secretos del camino.
Pero volvimos a soñar de nuevo, cantamos al ritmo de la guitarra deseos inauditos e incluso robamos la esperanza que nos faltaba a un circo de enanos. Las risas tornaron sinceras porque nuestras ilusiones eran eternas, llenas de senderos y cambios por experimentar.
Supimos bien que el futuro se encontraba lejos de anclas y prisiones, por eso juntos o separados rompimos con todas las cadenas para lanzar por los aires la realidad concebida durante años.

viernes, 16 de marzo de 2012

Idem

Nos convertimos en ladrones de secretos, corrimos detrás de lo intangible para darle suelta a una imaginación desnuda. Decidimos ser buenos amantes del arte pero impresentables en salas de museo, no queríamos codearnos con hombres de traje gris.
Evitamos el cuestionar nuestra propia vida esperando alcanzar aquello que enterramos al cumplir trece años- cuando aún teníamos treinta y tres maneras de ver la realidad y reíamos sin taparnos las carcajadas-.
Aquella era  nuestra manera de sentirnos libres, de vivir la cordura sin escuchar psicólogos ni libros que nos hablaran sobre qué es vivir. 
No necesitábamos escuchar falsos profetas sentados en un parlamento, ellos eran solo la antítesis a nuestra realidad, a nuestra Felicidad.
Pero, al sentir nuestros pasos nos encerraron bajo miles de candados, incluso nos robaron las madrugadas esperando así maniatar nuestra libertad.
Preguntaron por el escondrijo de nuestra fe, pero ni tu ni yo supimos qué responder, no cabía física cuántica en nuestras palabras.

jueves, 15 de marzo de 2012

Irracional

Subía cada mañana a la misma hora en la misma parada. Vestía unos ojos verdes dormidos a juego con las sonrisas que guardaba en una mochila vieja de instituto. Algo en ella me despertaba curiosidad, cada día la miraba de reojo con la esperanza de encontrarle una explicación a ese je ne sais quoi , a ese misterio que escondía bajo los enredos de su pelo. Y a cada instante veía como marchaba más lejos.Algo en ella viajaba casi a la velocidad de la luz hasta perderse entre las luces de ciudad y confundirse con la mañana.
Entonces cuando creía tener la explicación a ese logaritmo hecho persona, su figura marchaba- su esencia hacía tiempo que se había diluido-  de aquel autobús, dejándome con la ecuación sin resolver. De nuevo.

domingo, 4 de marzo de 2012

Parte de mí

Soy yo la que promete y luego se esconde detrás de la falda, como alguien que no encuentra lo que quiere. Afirmo desaparecer pero vuelvo con la esperanza de quemar el dolor de las nubes y poner en marcha el motor de la suerte.
Luego después de todo, muerta de miedo reconozco que no se, que no conozco esa parte de mi que no puedo tocar, que no puedes olvidar y acompaña al calor de las estaciones.
Hay algo dentro de mi tan cambiante que metamorfosea a cada paso que doy, algo que ni tú ni yo convendremos en explicar.
Entonces me enamoro de cosas que no entiendo de verdad y tú te enamoras de esa parte de mí que marcha con el movimiento de las mareas y guarda lunas en la guantera.
Creyendo que me tienes de una vez, le miento a la realidad para que me devuelva los fracasos que marcharon a probar suerte a tierras extranjeras.
Y como algo que sucede de forma imprevista suena una canción con escalas pentatónicas, me acerco y  bailo cerca de tu nariz para que no olvides jamás la sonrisa de Duchenne que enloquece a tu huracán.