Después de un largo abrir y cerrar de ojos el sol había hecho las maleta y las lágrimas manchaban un rostro que se apagaba por momentos.
Los veranos se deshacían a cada vocablo y los cometas que echamos fueron cazados junto a mariposas ensoñadas.
Mientras, marchaban cada uno de los colores de la musa que creaste para mí , yo moría por el miedo a tocarte, por marchitarte con un solo abrazo o verso robado.
En ese momento en el que el sol se apagó juramos secar todos los mares y recoger todas las barcas para embotellarlas en una nuve de miedos, de cuerpos deshechos bajo la almohada...
Pero lo cierto es que nadie pudo verlo, nadie se inmutó del eclipse de luna en una mañana tan fría como las balas.
miércoles, 9 de enero de 2013
jueves, 13 de diciembre de 2012
Nadie duerma
Fue el día en el que el cielo empezó a sangrar que me di cuenta .
Cuando volvió la marea, la imprenta fría sobre la arena me avisó de tu huida.
No hubo tiempo
para despedidas, ni siquiera tiempo para los besos robados con regusto a sal.
Nada sobrevivió al
duro frío de agosto. El olvido habitó en mi piel y la añoranza cerca de mi oído . Volvió a cubrirse de polvo el sofá donde te besé la boca.
El perdón se
desvaneció con el primer despunte del alba y no hubo nada que rebatirle al
definitivo de tus palabras.
sábado, 10 de noviembre de 2012
Alícia
Alícia dormía entre mariposas ensoñadas y una bicicleta bajo lo almohada que le regalaba viento en la cara cada vez que lo necesitaba.
Solía pasear entre andenes con fotos en las manos. Después subida en un tren recorría vagones dejando entre ver un poco de su arte.
La conocí una mañana demasiado larga en la que las estaciones sabian amargas. Supe más tarde de sus Desmemorias y Ensoñaciones cuando me atreví a leer más allá de sus tatuajes y me habló con el acento a tango de su Buenos Aires querido.
viernes, 26 de octubre de 2012
Goteras en los ojos
Me corté la melena una tarde en la que creí que era primavera,
me puse flores en el pelo y orquillas en los dedos,
fotografié tu pecho escuálido para nunca más verte,
sin embargo no me di cuenta que andaba del revés
que la escarcha dormía en mi cuello y me dolía el cuerpo.
Ardía el colchón, los sentimientos y todas las canciones que hablaban de amor.
Morían la promesas y caducaban los billetes de ida a Barcelona
yo lloraba a 800km de la dureza de tus palabras
pero a ti ni una mueca de dolor se te escapó.
Entonces no quedó más opción que abrir los ojos,
Tapar las humedades e independizarme de todos tus fantasmas.
me puse flores en el pelo y orquillas en los dedos,fotografié tu pecho escuálido para nunca más verte,
sin embargo no me di cuenta que andaba del revés
que la escarcha dormía en mi cuello y me dolía el cuerpo.
Ardía el colchón, los sentimientos y todas las canciones que hablaban de amor.
Morían la promesas y caducaban los billetes de ida a Barcelona
yo lloraba a 800km de la dureza de tus palabras
pero a ti ni una mueca de dolor se te escapó.
Entonces no quedó más opción que abrir los ojos,
Tapar las humedades e independizarme de todos tus fantasmas.
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